En Hestia Health nos sumamos al Día Mundial de la Disfagia, una fecha dedicada a visibilizar una alteración que afecta a millones de personas y que, a pesar de su frecuencia, continúa siendo infradiagnosticada.
La disfagia es la dificultad para tragar alimentos, bebidas o incluso la propia saliva, un problema que puede aparecer a cualquier edad, pero que es especialmente habitual en personas mayores o en quienes presentan determinadas patologías neurológicas o médicas. Puede conllevar complicaciones graves como desnutrición, deshidratación o neumonía por aspiración, motivo por el cual su detección precoz y el abordaje interdisciplinar son fundamentales.
Cómo reconocerla:
Entre los signos más frecuentes se incluyen:
– Tos o carraspeo durante o después de las comidas.
– Atragantamientos frecuentes.
– Voz ronca coincidiendo con la ingesta.
– Necesidad de tragar varias veces un mismo bocado.
– Retención de alimentos en la boca o mejillas.
– Comer más lento de lo habitual.
Para reducir riesgos, es esencial adoptar una postura adecuada al comer y adaptar la textura de los alimentos, entre otras prácticas. El documento descargable incluye más consejos para una deglución segura y las pautas básicas para actuar ante un atragantamiento.
En Hestia Health impulsamos la detección precoz de la disfagia y su correcta actuación. Promovemos la formación continua de nuestros equipos e implementamos buenas prácticas que contribuyen a un cuidado más seguro y a una mejor calidad de vida para las personas a las que atendemos.